
Sobre el artista
Paco Arias nace en León en 1965, realiza estudios de topografía en la Universidad Politécnica de Madrid, actividad que abandonará definitivamente en la década de los 80 del siglo pasado. En este momento, eufórico y clave para el desarrollo de la cultura española en sus diferentes ámbitos, es cuando inicia la actividad plástica. En León este efecto dinamizador y creativo se producirá pero con menor intensidad. De formación fundamentalmente autodidacta, estudia en la escuela de arte de León y realiza cursos de grabado desde 1997 hasta 1999 en San Lorenzo del Escorial y en 1999 en el instituto leonés de cultura.
Sus primeros pasos los da de la mano de un realismo muy descriptivo y naturalista de tipo simbólico, donde la perspectiva, la profundidad de campo, la degradación tonal y la utilización de un delicado dibujo serán los componentes esenciales, como se puede observar en su obra gráfica realizada al agua fuerte y agua tinta, titulada "Unicornio", correspondiente a la década de los 90. Esta pieza plantea un nuevo camino que es, la secuencia de tipo narrativo, aunque no lo desarrollará en lo sucesivo, si bien es cierto que tanto la literatura como la poesía inundarán y serán puntos de referencia sustanciales de su obra posterior, junto con la música.
La ruptura con este modelo inicial de elaboración, le llevará de una forma inmediata hacia una nueva concepción de percepciones y formalizaciones. Un nuevo territorio plástico, en el cual será protagonista primigenea la realidad, pero planteada como una alteración de la misma, que se ve sometida a una simplificación y esquematización formal que consigue transformar el dibujo y la línea de los protagonistas del plano pictórico, llegando en algunas ocasiones a una plasmación casi abstracta en sus obras. Estos dos elementos se verán complementados por la aportación de un cromatismo muy intenso, pleno de ricos y sutiles matices, utilizado con gran lucidez. Los paisajes naturales, las ciudades, los jardines, las bestias fantásticas, los animales, la mitología, la religión, la figura humana o el retrato femenino se convertirán en una fuente inagotable, y al mismo tiempo fundamental de su quehacer creativo. Se podría decir que sus propuestas se sitúan de lleno en ese espacio de tensión entre realidad sugerida, y la abstracción lírica, estos territorios explorados magistralmente por los grandes maestros Vassily, Kandinsky y Paul Klee. Paco se mantiene firme y fiel en esa encrucijada de caminos, priorizando la representación formal de la realidad por medio de la transformación de la misma al generar imágenes sugerentes, de gran riqueza simbólica y con una enorme carga poética. Pero poco a poco el collage se convertirá en un principio estructural de su cocina pictórica, alcanzando la estructura matérica una nueva dimensión, al incorporarse en sus composiciones con mayor intensidad y protagonismo.
